Las musas intervienen
Columna originalmente publicada en La Voz .
Por: Norenid Feliciano Ramírez
“A mi me aburre hablar del sistema, pero me jode como enema el sistema. Así que le saco el dedo al sistema, así que le escupo flema al sistema” – Calle 13 , Tributo a la Policía
Los momentos de crisis despiertan a las musas del letargo de lo comercializado. Las musas se van moviendo y se entregan a mentes atrevidas que traducen en arte su mensaje. Los tiempos difíciles provocan reacciones y los artistas se lanzan primero a plasmar su pensar. El artivismo, arte mezclado con activismo político-social, está escaseando. El arte para despertar se ha vuelto difuso en este tiempo de la abundancia de artistas y el afán por ser famoso. No obstante, siempre surgen en la periferia mentes sagaces que aprovechan las circunstancias para hacer crítica mordaz.
En estos últimos meses Puerto Rico se ha visto afectado por la crisis que atraviesa la Policía como institución. Policías corruptos y abusadores han sido desenmascarados y la institución ha perdido la confianza del pueblo. Un suceso que fue muy mediatizado fue la muerte injusta de un puertorriqueño a manos de un policía . Este le propinó cuatro tiros al individuo, que estaba desarmado. Lo único que no se esperaba el policía era que la escena fue grabada con un celular y con eso se vería el abuso cometido. El pueblo puertorriqueño completo se enteró de esta acción y reinó la decepción. Mientras, uno de los grupos de reggaetón más famosos de nuestro país, Calle 13, repartía por las calles una canción inspirada en el incidente. Esta no era la primera vez que el grupo regalaba su música para protestar, pero esta vez causó revuelo.
Reflexionando sobre el acto de Calle 13, me reafirmo en que la música como medio de protesta es predilecta. Su canción llamada “Tributo a la Policía” por la crudeza y sensatez del contenido ha provocado que se mire el arte de manera crítica. Recientemente un policía le respondió la “tiraera” con una canción en defensa de los policías que no son corruptos o abusadores, tornando el asunto en un debate público con base musical. Expresiones de artivismo de este tipo no se ven frecuentemente. Lo más cercano a esto, y claro, ya en otro medio, es el trabajo que hace el cineasta Michael Moore , quien con sus documentales provoca discusión sobre temas que atañen a la sociedad estadounidense profundamente. Su última muestra de activismo fue el documental Sicko, que habla sobre el sistema de salud estadounidense y lo compara con el de otros países. Aunque Moore no iba regalando su documental por ahí, había que pagar en el cine, él ha manifestado que no le importa que descarguen su trabajo por internet, porque lo que le interesa es llevar el mensaje.
Algunos dirán que esa es una visión romántica o utópica de las cosas, que hay que vivir y pagar cuentas y los artistas se ganan dinero vendiendo su arte, y por lo tanto no vale la pena arriesgar la carrera por involucrarse en la fiscalización del estado. Yo por mi parte pienso lo contrario, hoy en día este tipo de arte es más viable que nunca, y extremadamente necesario también. Hoy vemos como el mundo sigue su curso, los líderes toman decisiones funestas para nosotros y nos quedamos callados (no todos, la mayoría). Entonces ¿quiénes tienen más alcance que los artistas para llegar a las personas?, yo creo que nadie. Por lo tanto es imprescindible que los artistas se lancen a la discusión política-social y traten de concienciar. Las excusas sobre la carrera ya no tienen mucha validez, porque en general el negocio de la música está tan cambiado que las ventas no son el principal objetivo. Es ser escuchado y visto en vivo lo que importa. Volvemos a las raíces, y las musas se apoderan del arte como medio social. Lo que falta es que los artistas las dejen entrar. Hoy en día se hace artivismo, pero hace falta más.
Aquí la canción de Calle 13, Tributo a la Policía


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