Danza con fuego, bomba, rock, performance, capoeria y teatro fue lo que hubo ayer desde las cuatro de la tarde, en el cuadrángulo de la facultad de Humanidades de la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras.

La actividad, organizada por el Colectivo Pro Teatro, fluyo con normalidad y fue placentera; realmente quedo maravillosa. Esta serie de presentaciones se llevaron cabo como fiesta de reapertura del Teatro de la Universidad de Puerto Rico, que abrió sus puertas ayer luego de estar cerrado por casi una década. Contrario a lo que se podría pensar, esta actividad no formaba parte de las organizadas por la administración y la junta para la apertura del teatro. La inauguración contaba con otros elementos y artistas y no con su razón de ser; los estudiantes de drama de la universidad.

Debido a que los estudiantes de drama no fueron tomados en cuenta, ni fueron incluidos en las presentaciones programadas para la inauguración del teatro, dos estudiantes universitarios se dieron la tarea de convocar a sus compañeros para hacer una protesta diferente y efectiva.

Los jóvenes Yaiza Figueroa Díaz, estudiante de drama, e Ibrahim García González, estudiante de la facultad de Ciencias Sociales, hace aproximadamente un mes y medio hicieron una convocatoria abierta a todo el estudiantado para crear un plan de acción con respecto a lo que sucede en el teatro. Unieron sus voces con los demás compañeros que respondieron a su llamado y crearon el Colectivo Pro Teatro. Durante un mes tuvieron reuniones semanales y como resultado organizaron una actividad con múltiples artistas para inaugurar el teatro a su manera, a las afueras. El plan era simple, la coordinación fue fuerte, pero el resultado fue de éxito total.

Colocaron una tarima justo al frente del Teatro Eleonor Roosevelt, y entre la tarima y las escaleras del teatro ocurrió toda la acción. Entre los artistas que participaron se encuentran: Gandul, Renta, la banda Raza, Colectivo de Gamaliel con su presentación Descarados, los Jóvenes del 98, la banda Trili, la profesora Rosa Luisa Marquez y su grupo de drama interpretando el poema "Impresiones sobre el teatro" (con su excepcional pieza en las escaleras frontales del teatro. Mientras la gente con sus trajes y tuxedos hacían la fila para entrar al teatro, Rosa Luisa y sus jóvenes vestidos de luto, cual si fuera un velorio hacían una critica espeluznante a lo que acontecía detrás de ellos.), Y no había luz, Arteria, Teófilo Torres (Profesor de drama, y extraordinario actor puertorriqueño, que apoya a los estudiantes en sus reclamos por el teatro), los bailarines de Capoeria, Caja Negra, Tropiezo, Perro Enfermo, Santa Inquisición y un Jerry Ferrao, que dirigió varios números de bomba.

Presenciando lo que acontecía se encontraba un grupo considerable de estudiantes, a medida que anochecía llegaban los que tenían su boleto para entrar a la inauguración oficial. Se veía marcado el contraste, nosotros a las afueras mirando como se abre por fin algo que le pertenece a los universitarios, y primero que todo a los estudiantes de drama, mientras que adentro todos en armonía listos para escuchar a la sinfónica, y al coro de la UPR, entre otros.
La actividad no pretendió ser una de confrontación, mas bien una complementaria, porque según Figueroa Díaz: "el concepto es sentirnos prioridad y estamos de fiesta, en boicot no."

Por su parte, Beatriz Colon Viera, estudiante de drama integrante del Colectivo, explica la situación y lo que el Colectivo desea: "Que sea una prioridad educativa, porque ese teatro es un salón de clases. Nosotros queremos también nuestro laboratorio. Es necesario que en la formación de un actor se puedan experimentar con todas las dificultades y en todos los escenarios posibles. No es que estemos peleando por un edificio, estamos peleando por un salón de clases."

Aunque lo que se dio en el teatro me imagino que fue exquisito, las presentaciones en el cuadrángulo de Humanidades fueron un manjar. Luego de diez anos los estudiantes probaron que no precisan de un teatro a todo lujo para hacer lo que ellos saben hacer bien; el arte.

Fue comprobado ayer que nuestra generación como estudiantes es consciente y capaz de hacer la diferencia. No necesitamos la violencia para que se nos escuche, esta vez utilizamos nuestra mejor arma, el intelecto. Confieso que me emocionó ver como se hizo historia con la escena de un teatro frente al teatro.

Hoy se estará llevando a cabo otra protesta. Todos los que quieran asistir y participar deberán llevar una camisa roja ya que se hará una alfombra roja humana.

Mañana continúo con la cobertura.